Cultura y Educación Ambiental

 

Defender, conservar y mejorar el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras, se ha convertido en objetivo prioritario de toda la humanidad, lo cual exige de nuevas estrategias, medios, recursos, aportes científicos y tecnológicos disponibles. No obstante, sin duda lo más significativo, es el hecho de fortalecer la formación y desarrollo de la conciencia ciudadana para interpretar, comprender y actuar en concordancia con la magnitud de los problemas, es decir, se trata de fomentar una nueva formación cultural que permita retomar la senda de respeto de todo lo que tenga vida, no solo la humana. Esta nueva tarea por la cultura, reclama la participación crítica y activa de individuos y grupos en torno a una visión convergente por y con la naturaleza (Hall, 1987).

 

  1. Mejorar los mecanismos que el sistema educativo utiliza para dar a conocer y valorar la riqueza ambiental de nuestro país.

     

  2. Diseñar e instrumentar mecanismos de política que den a conocer y lleven a valorar la riqueza ecológica de nuestro país a todos los grupos sociales. Se requiere fomentar una mayor participación ciudadana en la atención de la problemática ambiental mediante proyectos que ayuden a generar conciencia social e instrumentar mecanismos de política que den a conocer y lleven a valorar la riqueza natural del país.

     

  1. Por otro lado, la educación es la fuente de todo conocimiento y la responsable de la formación de una cultura porque tiene como propósito, formar un ser humano integral y culturalmente capaz de vivir en armonía con su medio social y principalmente con su medio natural. Nuestro entorno, es de una singular riqueza en recursos naturales, aunque el hombre en su afán de someter a la madre tierra bajo su dominio se ha ensañado son su degradación constante y sin ningún tipo de reparo, conllevando a su destrucción continua, generando graves problemas ambientales e incluso sociales manifestados hoy día con cambios climáticos, desaparición de especies vegetales y animales. Además de lo anterior, esto no es más que el inicio de una cadena preocupante de acontecimientos naturales, sociales y culturales que ponen en riesgo la integridad de todo ser viviente en el futuro.